Cap. 56 - Triunfo y reconocimiento de la obra espiritual de Cristo
                 Difusión del Espiritualismo a través de enviados de Dios
                 La lucha por el reconocimiento de la Nueva Palabra
                 El poder de la Doctrina del Espíritu Santo
                 La aceptación del regreso de Cristo en todo el mundo
Cap. 57 - Reversión y transformación en todos los ámbitos
                 Conocimientos nuevos y más profundos
                 Instrucción a través de enviados de Dios
                 La metamorfosis del ser humano
                 Las transformaciones y revoluciones en todos los ámbitos de la vida
Cap. 58 - El reino de Paz de Cristo y la culminación de la creación
                 El poder determinante en el Reino de Paz de Cristo
                 El hombre nuevo
                 El mundo como tierra de promisión y reflejo del Reino de los Cielos
                 La consumación de la Creación
                 El canto de alabanza de la armonía restituida de la Creación

XIII. TRANSFORMACIÓN Y CONSAGRACIÓN DEL MUNDO Y DE LA CREACIÓN

Capítulo 56 – Triunfo y Reconocimiento de la obra espiritual de Cristo

Difusión del Espiritualismo a través de enviados de Dios           

1. Mi Ley será el arca de salvación en este tiempo; cuando las aguas del diluvio de maldades, de dolores y miserias se hayan desatado, en verdad os digo que los hombres de otras naciones, en caravanas llegarán a este país atraídos por su espiritualidad, su hospitalidad y paz, y cuando hayan conocido esta revelación y tengan fe en lo que dije en mi nueva venida como Espíritu Santo, les nombraré también israelitas por el espíritu.

2. Entre esas multitudes estarán mis emisarios, a quienes haré retornar a sus pueblos para llevar a sus hermanos el divino mensaje de mi palabra.

3. Mas no todos vendrán a esta nación para conocer la enseñanza que os traje, porque muchos la recibirán espiritualmente. (10, 22)

4. Todos recibiréis la paz, según la hayáis labrado, mas os prometo mejores tiempos.

5. Después de la depuración que ha de hacerse en la Tierra, vendrán seres enviados por Mí, espíritus virtuosos con grandes misiones a formar la familia obediente.

6. Cuatro generaciones después de la vuestra pasarán, para que mi Doctrina se extienda por el Orbe y recoja hermosos frutos. (310, 50)

La lucha por el reconocimiento de la Nueva Palabra           

7. Hoy es una corta porción la que me circunda, pero mañana serán inmensas las multitudes que me rodeen; entre ellas vendrán los fariseos, los hipócritas, buscando errores en mi Doctrina para excitar el ánimo de las turbas contra mi Obra. Ellos no saben que antes de que escudriñen mi palabra, ellos serán escudriñados. (66, 61)

8. En aquel tiempo me juzgaron tres jueces: Anás, Pilatos y Herodes, y el pueblo cumplió en Mí la sentencia. Ahora os digo que son muchos mis jueces y mayor número los que me harán sentir el dolor en este tiempo.

9. Pero cuando más abominen los hombres de mi Ley y mi Doctrina, cuando sea más perseguido y negado, surgirá la voz de los hombres de fe, porque no sucederá lo que en el Segundo Tiempo, ahora no estaré solo. (94, 67)

10. Habrá un instante en que mi palabra dada en este tiempo, aparentemente quede borrada del haz de la Tierra.

11. Entonces se levantarán los hombres inventando doctrinas espiritualistas, enseñando nuevas leyes y preceptos, se dirán maestros, apóstoles, profetas y enviados, y Yo, por un tiempo, les dejaré hablar y sembrar, les dejaré cultivar su simiente, a fin de que al recoger el fruto, sepan qué fue lo que sembraron.

12. El tiempo y los elementos pasarán sobre sus siembras y su paso será como un juicio para cada uno de esos seres.

13. Es menester que el mundo sepa de la impostura, para que reconozca la verdad. Entonces, la verdad y la esencia que en este tiempo os entregué, volverán a resurgir entre la humanidad en toda su pureza y espiritualidad. (106, 9 –10)

El poder de la Doctrina del Espíritu Santo           

14. Una nueva era se ha abierto para la humanidad, es la era de la luz, cuya presencia marcará un alto en el camino espiritual de todos los hombres, a fin de que despierten, mediten, se despojen del fardo pesado de sus tradiciones, de su fanatismo y de sus errores, para después levantarse a una nueva vida.

15. Unas antes y otras después, todas las religiones y sectas irán llegando ante el Templo invisible, ante el Templo del Espíritu Santo que está firme como una columna que se eleva al infinito, en espera de los hombres de todos los pueblos y linajes.

16. Cuando todos hayan penetrado al interior de mi santuario para orar y meditar, alcanzarán unos y otros el mismo conocimiento de mi verdad; por lo que una vez terminado ese ALTO en el camino, todos se levantarán unidos en una misma Ley y tendrán una misma forma de rendir culto a su Padre. (12, 94 – 96)

17. Yo, en unión del pueblo que estoy formando y al cual saqué de la oscuridad y la ignorancia, daré cumplimiento a las profecías dadas en los tiempos pasados y ante mis pruebas y prodigios se estremecerá el mundo y los teólogos e intérpretes de las profecías quemarán sus libros y se prepararán para estudiar esta revelación. Hombres con título, hombres de ciencia, hombres de cetro y corona, se detendrán a escuchar mi Doctrina y muchos dirán: ¡Cristo, el Salvador, ha vuelto! (84, 60)

18. De cierto os digo que mi palabra hará cambiar la faz de vuestro mundo actual y de toda vuestra vida.

19. Para los hombres de este tiempo, el mundo y sus placeres son la razón de su vida, más pronto sabrán anteponer el espíritu al cuerpo, y el cuerpo al vestido, y en vez de ir tras las glorias mundanas, buscarán la inmortalidad del espíritu.

20. Habrá al principio fanatismo por lo espiritual, el cumplimiento será llevado al extremo; mas luego se serenarán los corazones y la espiritualidad surgirá llena de verdad y de pureza. (82, 30 – 31)

21. Mi Doctrina causará grandes revoluciones en el mundo, habrá grandes transformaciones en las costumbres e ideas y hasta en la Naturaleza habrá cambios; todo esto señalará la entrada de una nueva era para la humanidad y los espíritus que en breve tiempo enviaré a la Tierra, hablarán de todas estas profecías para ayudar a la restauración y elevación de este mundo, explicarán mi palabra y analizarán los hechos. (152, 71)

22. Un nuevo canto surgirá del espíritu de todos los que no podían contemplarme y que al fin me vieron, porque a pesar de sus imperfecciones, me buscaban, y ya sabéis que el que me busca siempre me encuentra.

23. En cuanto a los que me han negado, a los que han huido de Mí, a los que han callado mi nombre, a los que desmienten mi presencia, serán puestas en su camino aquellas pruebas que les hagan abrir los ojos y contemplar también la verdad. (292, 35 – 36)

24. Como un río que corre con ímpetu arrastrándolo todo, así será el torrente que formen las multitudes espiritualistas, río que nadie podrá detener porque su fuerza será invencible, mas aquél que a su paso quisiera interponerse como obstáculo, será arrastrado por la corriente.

25. ¿Quién podrá tener en la Tierra potestad para detener la evolución de los espíritus o el curso de los planes de Dios? Nadie; el único Ser absoluto en poder y en justicia es vuestro Padre y El ha ordenado que todo espíritu avance hacia la perfección.

26. Si por instantes mis leyes divinas han sido desobedecidas por los hombres, hago que mi voz, cual si fuese el eco de una campana sonora, sea escuchada hasta por los muertos a la vida espiritual. (256, 40 – 42)

27. Cuando la Humanidad conozca mi Enseñanza y penetre en su sentido, depositará en ella su confianza y se afirmará en la creencia de que es el certero camino, la guía para todo ser que quiera vivir en la justicia, en el amor y en el respeto hacia sus semejantes.

28. Cuando esta doctrina se asiente en el corazón de los hombres, se iluminará la vida del hogar, fortaleciendo a los padres en la virtud, a los matrimonios en la fidelidad, a los hijos en la obediencia y colmará de sabiduría a los maestros, hará magnánimos a los gobernantes e inspirará a los jueces, para que hagan verdadera justicia; los científicos se verán iluminados y esta luz les revelará grandes secretos para el bien de la Humanidad y para su evolución espiritual. Así empezará una nueva era de paz y de progreso. (349, 35)

La aceptación del regreso de Cristo en todo el mundo           

29. Cuando el hombre haya descendido al fondo del abismo y cansado de luchar y sufrir ya no tenga fuerzas ni para salvarse a sí mismo, verá maravillado cómo surge del fondo de su misma flaqueza, de su desesperación y desengaño, una fuerza desconocida que es la que emana del espíritu, el cual al darse cuanta de que ha llegado la hora de su liberación, batiendo las alas se levantará de los escombros de un mundo de vanidades, de egoísmo y de mentiras para decir: ahí está Jesús el repudiado, El vive, en vano le hemos querido matar a cada paso y en cada día; vive y viene para salvarnos y darnos todo su amor. (154, 54)

30. En verdad os digo, que si en aquel tiempo hasta los reyes se maravillaron de la humildad en que nací, en este tiempo también habrá sorpresa cuando todos sepan el medio humilde que elegí para entregaros mi palabra. (307, 52)

31. Ahora se encuentra la humanidad en preparación. Es mi justicia la que le prepara, sin que todavía los hombres se enteren de ello, porque en su soberbia, en su orgulloso materialismo, todos los acontecimientos de su vida que le son inexorables, los atribuye al acaso.

32. Pero ya llegará mi llamado a los corazones y entonces se acercarán contritos a pedirme que su orgullo y sus errores les sean perdonados.

33. Esa será la hora crucial para el espíritu de la humanidad, en la que por un instante experimente el vacío absoluto, después de sus grandes desengaños, cuando compruebe lo falso de su grandeza, lo frágil de su poder, lo erróneo de sus ideologías.

34. Mas ese estado de confusión no se prolongará mucho, porque para entonces mis emisarios estarán avanzando, extendiendo mi nuevo mensaje.

35. Otra vez, como en tiempos pasados, en que del Oriente avanzaban los misioneros de mi Doctrina extendiendo el conocimiento de mi palabra hacia el Occidente, así en este tiempo, volverá el mundo a ver a mis emisarios, llevando a los pueblos y a los hogares la luz de este mensaje.

36. ¿Le extrañaría a los hombres que ahora la luz vaya de Occidente hacia Oriente? ¿Irán por esta causa a desconocer el mensaje que mis portadores les llevan en mi nombre? (334, 42 – 45)

37. Hay razas enteras que no me reconocen, hay pueblos que se obstinan en apartarse de mis leyes, en no conocer mi Doctrina, en oponerse a ella juzgándola impropia de este tiempo.

38. Son los que no me han comprendido, son los obstinados en las libertades terrestres; son los que muchas veces practican el bien por conveniencia propia y no por elevación del espíritu.

39. Mas para cada pueblo y raza, preparada está mi justicia y las pruebas, y ellas están llegando día tras día para al fin fortalecer su corazón y espíritu, como si fuesen tierras laborables, y una vez preparadas depositar en sus entrañas la semilla, la simiente eterna de mi amor, de mi justicia y de mi luz.

40. ¡Y esos pueblos hablarán con amor de Mí, esas razas nacerán para la esperanza en Mí y habrá cánticos en el espíritu de todos los pueblos de esta humanidad, coros de alabanza y de amor al único Señor de todos los hombres! (328, 12)


Capítulo 57 – Reversión y transformación en todos los ámbitos

Conocimientos nuevos y más profundos           

1. Se acerca el tiempo en que las revelaciones espirituales, descubran a la humanidad la senda luminosa para llegar a conocer los misterios que se esconden en el seno de la Creación.

2. La luz de mi espíritu os revelará la forma de adquirir la verdadera ciencia que le permita al hombre ser reconocido y obedecido por las criaturas que os rodean y por los elementos de la Creación, cumpliéndose así mi voluntad de que el hombre llegase a enseñorearse de la Tierra, mas eso será cuando el espíritu del hombre iluminado por la conciencia, haya impuesto su potestad y su luz a las flaquezas de la materia. (22, 19)

3. Ya está próximo el día en que los hombres comprendan la importancia que tiene el espíritu, porque muchos, creyendo no creen y otros, viendo no ven. Mas cuando palpen la verdad reconocerán que sería infantil, injusto e insensato seguir sustentando con frutos del mundo a un ser que pertenece a otra vida.

4. Entonces buscarán la luz en las religiones y en su ansiedad y angustia por encontrar la verdad, abolirán lo falso de las doctrinas y destruirán todo lo superficial y lo externo que encuentren en los diversos cultos, hasta descubrir la esencia divina. (103, 42)

5. La humanidad sí tendrá que cansarse de seguir sembrando odio, violencia y egoísmo. Cada semilla de odio que siembre se le multiplicará en tal forma, que no le bastarán sus fuerzas para recoger su cosecha.

6. Este resultado imprevisto y superior a su poder humano, le detendrá su vertiginosa e insensata carrera. Después, Yo haré un milagro en cada corazón al hacer brotar la caridad, en donde sólo había egoísmo.

7. Volverán los hombres a atribuirse toda perfección, saber y justicia. Recordarán que Jesús dijo: "No se mueve la hoja del árbol sin la voluntad del Padre"; porque hoy, según el sentir del mundo, la hoja del árbol, los seres y los astros se mueven por el acaso. (71, 30)

8. Cuando mi voz se haga oír en forma espiritual en la humanidad, sentirán los hombres vibrar algo que siempre había estado en ellos, aunque sin poderse manifestar con libertad. Será el espíritu quien, animado por la voz de su Señor, se levante respondiendo a mi llamado.

9. Entonces comenzará una nueva era en la Tierra, porque dejaréis de ver la vida desde abajo y comenzaréis a contemplarla, a conocerla y a gozarla desde las alturas de vuestra elevación espiritual. (321, 38 – 39)

10. Cuando ya no sea la mente la que lleve al espíritu a observar o a profundizarse en la ciencia, sino el espíritu el que eleve y guíe a la mente, será cuando el hombre descubra lo que ahora le parece inescrutable y que, sin embargo, está destinado a serle revelado, cuando haya espiritualizado su inteligencia. (295, 37)

11. Os he dicho que llegará el momento en que la luz brote en todos los lugares, en todos los países, en todos los continentes; esa luz brillará de acuerdo con la preparación espiritual del hombre; mas a través de ella se formará una nueva y más acertada idea de la creación, una nueva etapa de evolución espiritual. (200, 41)

12. Cuando los hombres lleguen a pensar universalmente en el amor, cada quien tratará de perfeccionarse, de cumplir, de servir mejor a los demás; será innecesario todo temor al castigo, el hombre no cumplirá por temor, sino por convicción, entonces habrá evolucionado espiritual e inteligentemente la humanidad. (291, 25)

13. Cuando esta semilla haya germinado en el corazón de los pueblos que forman la humanidad, habrá un cambio absoluto en la vida de los hombres. Cuán grande será la diferencia que demuestren tanto en su vida humana, como en su culto espiritual, cuando se establezca la comparación entre la forma de vivir, de creer, de adorar, de luchar y pensar, de los hombres de los tiempos pasados y de los que practiquen la espiritualidad.

14. De aquel tiempo de fanatismo, de idolatría, de materialidad y absurdas creencias, no quedará ni piedra sobre piedra; todos los errores que vuestros antepasados y vosotros mismos leguéis a esas generaciones venideras, serán destruidos; todo lo que no tenga esencia de bien y de verdad no perdurará, pero todo lo bueno que hayáis heredado, eso tendrán que conservarlo.

15. Esta Doctrina, expuesta en una forma más espiritual que en los tiempos pasados, tendrá que luchar entre hombres, pueblos, religiones y sectas, para abrirse paso y llegar a establecerse, mas pasado el momento de confusiones, vendrá a los hombres la paz y se recrearán extrayendo de mi palabra el contenido que en sí ha guardado siempre.

16. El concepto sobre mi divinidad, sobre la vida espiritual y sobre la finalidad de vuestra existencia irá tomando el cauce verdadero, porque cada hombre será un buen intérprete de cuanto os fue dicho en parábola y en sentido figurado por vuestro Maestro, por sus enviados y profetas.

17. Aquel lenguaje sólo en parte fue comprendido por los hombres; era la lección que les estaba asignada de acuerdo con su capacidad espiritual y mental, pero ellos, queriéndolo saber todo llegaron a turbarse y a confundirse, dando interpretaciones materiales a lo que sólo podía analizarse en forma espiritual. (329, 22 – 26)

Instrucción a través de enviados de Dios           

18. Os he prometido enviar a morar entre vosotros a los espíritus de grande luz, que esperan tan sólo el momento de acercarse a la Tierra para encarnar y cumplir una gran misión de restauración.

19. Cuando aquellos seres habiten este mundo, ¿qué tendréis que enseñarles? Nada, de cierto os digo, porque ellos vendrán a enseñar, no a aprender.

20. Os maravillaréis de escucharles desde la infancia hablando de enseñanzas profundas, sosteniendo conversaciones con los hombres de ciencia y con los teólogos, asombrando con su experiencia a los ancianos y aconsejando la buena senda a la juventud y a la niñez.

21. Bienaventurado el hogar que recibiese en su seno a uno de estos espíritus. ¡Cuán graves serán los cargos que se hagan a quienes traten de impedir el cumplimiento de mis enviados! (238, 30 – 31)

22. Vuelvo a deciros que no os faltarán en el mundo hombres dotados de gran luz, que iluminen vuestra senda y siembren de amor vuestra vida.

23. Siempre ha tenido la humanidad la presencia de esos hombres en la Tierra y vienen tiempos en que lleguen al mundo las grandes legiones de espíritus de gran luz, quienes vendrán a destruir el falso mundo que habéis creado, para levantar uno nuevo donde se respire paz e impere la verdad.

24. Mucho van a padecer ellos por causa de la maldad de los hombres; mas no será nada nuevo, ya que ninguno de los enviados de Dios ha escapado a la persecución, a la burla y a las ofensas. Ellos tendrán que venir al mundo y habitar en él, porque su presencia es necesaria en la Tierra.

25. Llegarán llamando con amor al corazón de la humanidad; su palabra, impregnada de la justicia del Padre, tocará el orgullo y la soberbia de todos los que han cambiado la vestidura de humildad de su espíritu, por el atavío de la vanidad, del orgullo, del falso poder y la falsa grandeza.

26. Estos serán los primeros que se levanten, señalando con su índice tembloroso por la ira a mis enviados; pero eso servirá para que en cada prueba a que sean sometidos mis siervos, puedan dar grandes testimonios de la verdad que al mundo han traído.

27. No sabéis ahora en que caminos de la vida humana tendrán que surgir, mas Yo os digo que unos aparecerán en el seno de las grandes religiones, esos lucharán por la unificación y la armonía espiritual de todos los hombres.

28. Otros se levantarán entre los hombres de ciencia para mostrar con el fruto de sus inspiraciones que la verdadera finalidad de la ciencia, es la de perfeccionamiento espiritual del hombre y no su miseria y destrucción.

29. Y así en cada sendero aparecerán mis siervos llevando en su corazón mi Ley y testificando con palabras y obras lo que os he venido a hablar en este tiempo. (255, 43 – 47)

La metamorfosis del ser humano           

30. Os estoy profetizando un mundo nuevo y una humanidad espiritualizada y nuevamente cuando esta palabra sea conocida, no será creída.

31. Pasarán generaciones y más generaciones; la soberbia de los hombres desatará tempestades y diluvios, pestes y plagas y el ¡ay! de la humanidad conmoverá los espacios.

32. Mas después de todo ello, los nuevos moradores, comenzarán una vida de reflexión y de espiritualidad, aprovechando el caudal inmenso de experiencia que las generaciones pasadas les legaron, y empezará a germinar la divina semilla.

33. En cada espíritu existe el germen divino, puesto que de Mí ha brotado, y así como vuestros hijos heredan los rasgos o el carácter de sus padres, también los espíritus revelarán al fin, lo que de su Padre Celestial han heredado: el amor. (320, 9 – 11)

34. Después del nuevo diluvio, brillará el iris como símbolo de paz y de un nuevo pacto que espiritualmente hará la humanidad con su Señor.

35. La lucha debéis esperarla grande, porque tendréis todos que luchar contra el dragón del mal, cuyas armas son la ambición, el odio, el poder terrenal, la lujuria, la vanidad, el egoísmo, la mentira, la idolatría y el fanatismo; todas las fuerzas del mal, nacidas del corazón humano contra las que tendréis que combatir con gran valor y fe hasta vencerlas.

36. Cuando el dragón de vuestras pasiones haya sido muerto por vuestras armas de luz, un mundo nuevo aparecerá delante de los hombres, un mundo nuevo, siendo el mismo, pero el cuál parecerá mas hermoso, porque entonces los hombres sabrán tomarlo para su bienestar y progreso, infiltrando a todas sus obras un ideal de espiritualidad.

37. Los corazones se ennoblecerán, las mentes tendrán luz, el espíritu sabrá manifestar su presencia. Todo lo bueno prosperará, todo lo elevado servirá de simiente a las obras humanas. (352, 61 – 64)

38. Hasta el abismo ha descendido el hombre y hasta allí le ha acompañado la conciencia en espera del instante propicio de ser escuchada. Pronto esa voz se hará oír en el mundo con una fuerza tan grande que ahora no podéis imaginar.

39. Pero que hará a la humanidad salir de su abismo de orgullo, de materialismo y de pecado para lavarse en las aguas de su arrepentimiento y comenzar a elevarse por el camino de la espiritualidad.

40. Yo ayudaré a todos mis hijos porque soy la resurrección y la vida que viene levantando de su tumba a los muertos.

41. En esta vida que hoy vengo ofreciendo a la humanidad, los hombres harán mi voluntad renunciando al libre albedrío por amor, persuadidos de que quien hace la voluntad del Padre no es un siervo ni un esclavo, es un hijo verdadero de Dios. Entonces conoceréis la verdadera dicha y la paz perfectas que son fruto del amor y de la sabiduría. (79, 32)

42. Yo os digo que en este Tercer Tiempo, aunque os parezca un imposible, la regeneración y la salvación de la humanidad, no será difícil, puesto que la obra de redención es obra divina.

43. Mi amor será el que vuelva a los hombres al camino de luz y de verdad. Mi amor penetrando sutil- mente en cada corazón, acariciando a cada espíritu, manifestándose a través de cada conciencia, transformará las duras rocas en sensibles corazones, hará de los hombres materialistas, seres espiritualizados y hará de los pecadores empedernidos, hombres de bien, de paz y de buena voluntad.

44. Os hablo así, porque nadie mejor que Yo conoce la evolución de vuestro espíritu y sé que esta humanidad, a pesar de su gran materialismo, de su amor por el mundo y de sus pasiones desarrolladas hasta el máximo del pecado, sólo en apariencia vive aferrada a la carne y a la vida material. Yo sé que en cuanto sienta en su espíritu el toque amoroso de mi amor, vendrá presto a Mí para despojarse de su carga y seguirme por el camino de verdad que, sin darse cuenta, mucho desea recorrer. (305, 34 – 36)

45. Estad alerta y seréis testigos de la conversión de los que me habían desconocido, como también veréis el retorno de los que se habían alejado del camino verdadero.

46. Hombres de ciencia que dedicaron su vida a buscar elementos y fuerza para destruir y que al sentir que su juicio se aproxima, tornarán a la senda de la verdad para consagrar sus últimos días a la reconstrucción moral y material del mundo.

47. Otros que en su orgullo habían tratado de ocupar mi lugar en los espíritus, y que descenderán de sus sitiales para imitarme en la humanidad. Y también hombres que un día agitaron a los pueblos y promovieron guerras, que llegarán a reconocer sus errores y a buscar angustiosamente la paz de los hombres. (108, 39)

48. Cuando mi luz haya penetrado en todos los corazones y los hombres que conducen a los pueblos, los que imparten enseñanza y todos los que desempeñan las más importantes misiones, se dejen guiar e inspirar por esa luz superior que es la conciencia, entonces podréis los unos esperar de los otros. Entonces podréis tener fe en vuestros hermanos, porque mi luz estará en todos, y en mi luz estará mi presencia, y mi justicia de amor. (358, 29)

49. Mi enseñanza será nuevamente oída por la humanidad, más no será por que mi Ley haya retornado a los hombres, porque siempre ha estado escrita en su conciencia; serán los hombres quienes retornen al camino de la Ley.

50. Será este mundo una semejanza del hijo pródigo de mi parábola, también como aquél, encontrará al Padre en su sitio, esperándole para estrecharle con amor y sentarle a comer en su mesa.

51. Todavía no es llegada la hora del retorno de esta humanidad hacia Mí, aún conserva parte de su heredad, la que tendrá que derrochar en festines y placeres hasta quedarse desnuda, hambrienta y enferma para elevar entonces la mirada hacia su Padre.

52. Es menester conceder a los hombres que sean ambiciosos de los bienes de la Tierra unos instantes más, para que su desengaño sea absoluto; para que al fin lleguen a convencerse de que el oro, el poder, los títulos y los placeres de la carne, no les darán jamás la paz ni el bienestar de su espíritu.

53. La hora del examen con la luz de la conciencia se acerca para toda la humanidad; ahí estarán los sabios, los teólogos, los científicos, los pode-rosos, los ricos y los jueces, preguntándose cuál ha sido el fruto espiritual, moral o material que han recogido, con el cual puedan dar de comer a la humanidad.

54. Después de ese instante, muchos retornarán a Mí, reconociendo que, a pesar de la gloria que en la Tierra tuvieron, algo les faltaba para llenar el vacío en el que había caído su espíritu, el cual sólo se puede sustentar con los frutos de la vida espiritual. (173, 19 – 20 y 57 – 58)

55. De los hombres de ahora, faltos de espiritualidad y de amor, haré brotar a las generaciones tantas veces profetizadas por mi palabra; pero antes voy a preparar a estos pueblos que hoy se desconocen, se hacen la guerra y se destruyen.

56. Y cuando la acción de mi justicia haya pasado sobre todos y la mala hierba haya sido arrancada de raíz, una nueva humanidad comenzará a surgir, sin que en su sangre lleve ya la semilla de la discordia, del odio o de la envidia, porque la sangre de sus padres se purificó en el crisol del dolor y del arrepentimiento.

57. Yo les recibiré y les diré: Pedid, pedid que se os dará, como os dije en el Segundo Tiempo, mas ahora añado: Sabed pedir. (333, 54)

Las transformaciones y revoluciones en todos los ámbitos de la vida           

58. El mundo material, el planeta, no está próximo a su desintegración, pero el fin de ese mundo de errores y pecados, de tinieblas y mala ciencia, llegará con la luz de mi doctrina, y sobre sus escombros Yo levantaré un nuevo mundo de progreso y de paz. (135, 5)

59. Grande será la trasformación que sufra la humanidad en breve plazo: instituciones, principios, creencias, doctrinas, costumbres, leyes y todos los órdenes de la vida humana serán conmovidos desde sus cimientos. (73, 3)

60. Hombres, naciones, razas y pueblos, todos tendréis que acudir al divino llamado, cuando el espíritu del hombre, cansado de su cautiverio en la Tierra, se levante rompiendo las cadenas del materialismo para dar el grito de liberación espiritual. (297, 66)

61. Llegará el tiempo en que se levanten hombres que verdaderamente amen mi Ley, los que sabrán unir la ley espiritual con la del mundo, o sea el poder eterno con el poder temporal.

62. Mas no será para esclavizar a los espíritus como en tiempos pasados, sino para mostrarles el camino hacia la luz, que es la verdadera libertad del espíritu.

63. Entonces volverá la moral al seno del hogar, habrá verdad en vuestras instituciones y espiritualidad en vuestras costumbres. Será el tiempo en que la conciencia haga oír su voz y en que mis hijos se comuniquen de espíritu a Espíritu con mi Divinidad, en que las razas se fusionen.

64. Y todo ello determine la desaparición de muchas diferencias y contiendas, porque, hasta ahora, a pesar de ser tan pequeño vuestro mundo, no habéis sabido vivir como una sola familia, no habéis podido rendirme un solo culto.

65. La antigua Babel os condenó a esta división de pueblos y de razas, mas la construcción de mi templo espiritual en el corazón de la Humanidad, os librará de esa restitución y os llevará a amaros verdaderamente los unos a los otros. (87, 10)

66. Llegará un tiempo en que sea tan ardiente el deseo de la humanidad por elevar su espíritu, que pondrá todos los medios de que disponga para transformar este valle de lágrimas en un mundo donde reine la armonía, que hará lo imposible, que llegará al sacrificio y al esfuerzo sobrehumano por rechazar las guerras.

67. Esos hombres serán los que eleven a este mundo, los que aparten de la vida humana el cáliz de amargura, los que reconstruyan todo lo que las pasadas generaciones hayan destruido en su ciega ambición, en su materialidad e insensatez.

68. Ellos serán los que velen por el verdadero culto hacia Mí, ese culto sin fanatismo ni actos exteriores e inútiles. Buscarán que la humanidad comprenda que la armonía entre las leyes humanas y las espirituales y su cumplimiento, son el mejor culto que los hombres puedan ofrecer a Dios. (297, 68 – 69)

69. El tiempo de los ritos, de los altares y de las campanas de bronce, va a pasar ya de entre la humanidad. La idolatría y el fanatismo religioso darán sus últimas señales de vida; vendrá ese tiempo de lucha y de caos que os he estado anunciando.

70. Y cuando la paz haya vuelto a todos los espíritus, después de la tempestad, los hombres no volverán a construir palacios en mi honor, ni las muchedumbres serán llamadas con la voz de los bronces, ni los hombres que se sienten grandes levantarán sobre las multitudes su poder. Vendrá el tiempo de la humildad, de la fraternidad, de la espiritualidad, trayendo consigo igualdad de dones para la humanidad. (302, 37)

71. El segador está presente en este tiempo, con la misión de cortar todo árbol que no produzca buenos frutos. Y en esta gran lucha sólo la justicia y la verdad prevalecerán.

72. Muchas de las iglesias des-aparecerán, algunas quedarán en pie. En unas resplandecerá la verdad, en otras presentarán sólo la impostura; mas la hoz de la justicia seguirá cortando, hasta que toda la simiente que en la tierra exista, se haya seleccionado. (200, 11)

73. Ésta es la continuación de mis lecciones, mas no la consumación de los tiempos, según lo interpreta el hombre. El mundo seguirá girando en el espacio; los espíritus seguirán llegando a la tierra a encarnarse para cumplir su destino; los hombres seguirán poblando este planeta y sólo la forma de vida entre la humanidad cambiará.

74. Las transformaciones que la vida humana sufra, serán grandes, tanto, que os parecerá como si un mundo se acabara y otro naciera. (117, 14)

75. Hacia allá camináis todos, hacia esa vida de serenidad y de paz, no hacia el abismo o a la muerte, como cree presentir vuestro corazón.

76. Cierto es que aún tendréis que beber mucha amargura antes de que el tiempo de vuestra espiritualidad llegue; pero no será la muerte, ni la guerra, ni la peste, ni el hambre, las que detengan el curso de la vida, ni la evolución espiritual de esta humanidad. Yo soy más fuerte que la muerte, y por lo tanto, Yo os devolveré a la vida si murieseis y os haré tornar a la Tierra cuando fuere necesario.

77. Todavía tengo mucho que revelaros, humanidad amada. Todavía guarda muchas sorpresas mi arcano. (326, 54)


Capítulo 58 – El Reino de Paz de Cristo y la culminación de la Creación

El poder determinante en el Reino de Paz de Cristo           

1. Así como os anuncié estos tiempos de grande amargura, también os digo, que pasada esta confusión, vendrá la armonía entre la humanidad.

2. Los soberbios, los engrandecidos, los faltos de caridad y de justicia, serán retenidos un tiempo en el más allá, para que el bien, la paz y la justicia progresen en la Tierra y dentro de ella crezcan la espiritualidad y la buena ciencia. ( 50, 39 – 40)

3. En la vida de los hombres siempre ha estado el mal sobre el bien; vuelvo a deciros que el mal no prevalecerá, sino que mi ley de amor y justicia reinará sobre la humanidad. (113, 32)

4. Los espíritus que encarnen en la humanidad de aquellos días, en su mayoría serán fieles al bien, de tal manera que cuando surjan hombres inclinados al mal, por fuertes que sean, tendrán que doblegarse ante la luz de la verdad que aquéllos les presentarán. Muy al contrario de lo que ahora acontece, porque, abundando más los perversos, han hecho del mal una fuerza que ahoga, contamina y envuelve a los buenos. (292, 55)

5. En ese tiempo, ¡oh discípulos!, estará la Nueva Jerusalén en el corazón de los hombres. Alcanzaréis altos grados de espiritualidad, y no sólo enviaré a encarnar entre vosotros a espíritus de grande evolución para que os traigan mis mensajes; también os enviaré a los espíritus necesitados de vuestra virtud, que al encontrarse entre vosotros se limpien de sus pecados.

6. En esos tiempos acontecerá lo contrario de hoy, en que os envío espíritus limpios y me los devolvéis manchados. (318, 46)

El hombre nuevo           

7. Los hombres surgirán de la escoria, del fango y del pecado a la Ley y a la virtud, y andarán por los caminos del amor y de la gracia. Doquiera será sentido mi Espíritu, todo ojo me verá, todo oído me escuchará y todo entendimiento comprenderá mis revelaciones e inspiraciones.

8. Hombres tenidos por torpes y rudos se verán de pronto iluminados y convertidos en mis profetas; de sus labios brotarán palabras que serán como agua cristalina sobre los corazones marchitos.

9. Esa agua la tomarán los profetas de la fuente de sabiduría y verdad que soy Yo; en ella encontrarán salud, limpidez y vida eterna. (68, 38 – 39)

10. Mi Reino está reservado a los hijos de buena voluntad que abracen su cruz por amor a su Padre y a sus semejantes. Ese Reino de que os hablo, no se encuentra en sitio determinado, lo mismo puede existir en la Tierra que habitáis que en cualquiera de las moradas espirituales, porque mi Reino lo forman la paz, la luz la gracia, el poder, la armonía y todo eso podréis lograrlo, aunque sea en parte desde esta vida; la plenitud espiritual sólo la lograréis más allá de este mundo que ahora habitáis. (108, 32)

11. En verdad os digo: que si hoy los hombres son más materia que espíritu, mañana serán más espíritu que materia.

12. Los hombres han tratado de materializar absolutamente a su espíritu, mas esa completa materialización no la lograrán; porque el espíritu es como un brillante y un brillante nunca dejará de serlo, aún cuando haya caído en el cieno. (230, 54)

13. Los hombres, sin apartarse de sus deberes, de sus misiones en el mundo, pondrán al servicio de mi causa divina su ciencia, su fortaleza, su talento y su corazón. Buscarán los goces sanos, los que sean saludables para su espíritu y su materia. Lucharán por su regeneración y por su libertad, no se contaminarán, no tomarán lo que no les sea necesario. Será entonces cuando desaparezca de la Tierra la maldad, la frivolidad; entonces el espíritu habrá alcanzado el dominio absoluto sobre su envoltura, y habitando todavía en una materia hará una vida espiritual de amor, de fraternidad y de paz.

14. Ese será el tiempo en que las guerras desaparecerán, cuando haya respeto y caridad de unos a otros, cuando reconozcáis que ya no podéis disponer de la vida de un semejante, ni de la propia; sabréis entonces que no sois dueños de vuestra vida, ni de la de vuestros hijos y esposos, ni de esta Tierra, sino que Yo soy el dueño de toda la Creación; pero que siendo vosotros mis hijos muy amados, sois también poseedores de todo lo que es Mío.

15. Y siendo Yo el dueño y poseedor de todo lo creado, soy incapaz de dar muerte a mis criaturas, de herir o causar dolor a nadie. ¿Por qué entonces los que no son dueños de la vida han tomado lo que no es suyo para disponer de ello?

16. Cuando esta enseñanza sea comprendida por los hombres, habrán escalado en su evolución espiritual y este mundo será una morada de espíritus adelantados.

17. No sabéis si después de este tiempo volveréis a habitar este planeta. Yo señalaré a aquéllos que habrán de mirar esos tiempos de gracia, a los que habrán de venir a contemplar este valle que en otra época fuera un valle de lágrimas, de destrucción y de muerte.

18. Esos mares, montes y campos que fueran testigos de tanto dolor, después estarán convertidos en una morada de paz, en una imagen del Más Allá.

19. Yo os he anunciado que cuando las luchas cesen, mi Reino estará ya cerca de vosotros y que vuestro espíritu florecerá en virtudes; mi Doctrina estará presente en todos los espíritus y por conducto de hombres y mujeres me manifestaré. (231, 28 – 30)

20. Yo he preparado una era en la cual la humanidad se levantará con obediencia y los hijos de vuestros hijos han de contemplar la grandeza que voy a derramar en esta Tierra.

21. Porque ha de cumplirse mi voluntad en este mundo que os entregué como un paraíso terrenal y llegará el tiempo en el cual vendrán a este planeta los espíritus que en gran manera han evolucionado, que han luchado y mi luz divina bañará la Tierra y será en ella el cumplimiento de mi Ley. (363, 44)

El mundo como tierra de promisión y reflejo del Reino de los Cielos           

22. Esta Tierra profanada con el pecado, manchada con crímenes y mancillada por la codicia y el odio, tendrá que recobrar su pureza. La vida humana que ha sido una lucha incesante entre el bien y el mal, será el hogar de los hijos de Dios, un hogar de paz, de fraternidad, de comprensión y de nobles anhelos; mas para alcanzar ese ideal, es necesario que los hombres pasen por las pruebas que los despierten de su letargo espiritual. (169, 14)

23. No levantaré un mundo nuevo sobre los pecados, odios y vicios; lo levantaré sobre firmes cimientos de regeneración, de experiencia, de arrepentimiento; Yo todo lo transformaré en vosotros. De las mismas tinieblas surgirá la luz, y de la muerte haré brotar la vida.

24. Si los hombres han manchado y profanado la Tierra, mañana con sus buenas obras dignificarán esta morada, la cual será vista como tierra de promisión para venir a ella a desempeñar nobles misiones. ¿Quién podrá dudar entonces de la conversión del mundo? (82, 44 – 45)

25. Estoy construyendo el templo del Espíritu Santo; mas cuando éste haya sido construido, no existirán o habrán perdido su razón de ser los recintos, los templos y santuarios, junto con sus símbolos, sus ritos y sus tradiciones; entonces sentiréis mi grandeza y mi presencia, reconoceréis por templo el universo y por culto el amor a vuestros semejantes.

26. Del seno de la madre naturaleza brotarán nuevas luces, que harán de vuestra ciencia un camino de bonanza, porque estará encausada por la conciencia que es la voz de Dios.

27. No será ya el cerebro el señor del mundo, sino el colaborador del espíritu, quien le guiará y le iluminará. (126, 35 – 36)

28. Cuando el mundo alcance su nueva liberación y guiado por la luz de Elías, penetre en esa vida justa y buena, tendréis aquí en la Tierra un reflejo de la vida espiritual, que os aguarda más allá de esta vida para gozar eternamente de la paz y de la luz de vuestro Padre.

29. Mas si os preguntáis ¿Cómo se llegarán a unir todas las naciones en un solo pueblo, como lo estaban aquellas tribus que integraron el pueblo de Israel? Yo os digo: No temáis, porque una vez llevadas todas al desierto, las unirán las pruebas, y cuando esto sea, un nuevo maná descenderá del cielo a cada uno de los corazones necesitados. (160, 39)

30. Así como se repartió al pueblo de Israel la Tierra Prometida, así se repartirá toda la Tierra a la humanidad. Esto sucederá cuando el tiempo sea propicio, después de la depuración. Como es mi voluntad que haga esa repartición, en ello habrá justicia y equidad, para que todos los hombres puedan trabajar unidos en una misma obra. (154, 49)

31. Pensad en el adelanto de una humanidad cuya moral proceda de la espiritualidad; imaginad una humanidad sin límites ni fronteras, compartiendo fraternalmente todos los medios de vida que la Tierra ofrece a sus hijos.

32. Tratad de imaginar lo que será la ciencia humana, cuando ella tenga por ideal el amor de los unos a los otros, cuando el hombre obtenga a través de la oración los conocimientos que busca.

33. Pensad en lo grato que será para Mí recibir de los hombres el culto del amor, de la fe, de la obediencia y la humildad, a través de su vida, sin que tengan que recurrir a ritos ni a cultos externos.

34. Esa sí será vida para los hombres, porque dentro de ella respirarán paz, gozarán de libertad y se sustentarán solamente con aquello que encierre verdad. (315, 57 – 58)

35. Los pecados de los hombres se habrán borrado y todo parecerá como nuevo. Una luz de pureza y de virginidad iluminará a todas las criaturas, una nueva armonía saludará a aquella humanidad, y entonces comenzará a elevarse del espíritu del hombre hacia su Señor un himno de amor, que por tanto tiempo he esperado.

36. La madre tierra, que desde los primeros tiempos ha sido profanada por sus hijos, volverá a ataviarse con sus galas más hermosas y los hombres no la volverán a llamar valle de lágrimas, ni la convertirán en campo de sangre y de muerte.

37. Este mundo será como un pequeño santuario en medio del Universo, desde el cual los hombres eleven su espíritu al infinito, en una comunicación llena de humildad y amor con su Padre Celestial.

38. Mis hijos llevarán impresa mi ley en su espíritu y mi palabra en su corazón, y si la humanidad en los tiempos pasados encontró deleite en la maldad y gozó en el pecado, para entonces no tendrá más ideal que el bien, ni encontrará más placer que el transitar por mi camino.

39. Mas no penséis que por ello el hombre vaya a renunciar a su ciencia ni a su civilización, refugiándose en los valles y en los montes, para hacer una vida primitiva; no, aún tendrá que saborear los frutos del árbol de la ciencia que con tanto interés ha cultivado, y cuando su espiritualidad sea mayor, también lo será su ciencia.

40. Mas al final de los tiempos, cuando el hombre haya recorrido todo ese camino y haya arrancado del árbol el último fruto, reconocerá la pequeñez de sus obras que antes le parecieron tan grandes y comprenderá y sentirá la vida espiritual, y a través de ella, admirará como nunca la obra del Creador. Recibirá por inspiración las grandes revelaciones, y su vida será un retorno a la sencillez, a la naturalidad, a la espiritualidad. Aún falta tiempo para que ese día llegue, mas todos mis hijos lo verán. (111, 12 – 14)

La consumación de la Creación           

41. Estoy preparando el valle donde he de reunir a todos mis hijos para el Gran Juicio Universal. Yo juzgaré con perfección, mi amor y caridad envolverán a la Humanidad y en ese día encontraréis salvación y bálsamo para todos vuestros males.

42. Si hoy expiáis vuestras faltas, dejad que el espíritu se purifique, así estaréis preparados para recibir de Mí, la herencia que tengo destinada para cada uno de vosotros. (237, 6)

43. Mi amor fundirá a todos los hombres y a todos los mundos. Ante Mí desaparecerán las diferencias de razas, lenguas y linajes y aun las diferencias que existen en la evolución espiritual. (60, 95)

44. Mi Espíritu se ha derramado sobre todo espíritu y mis ángeles están diseminados en el universo, cumpliendo con mis mandatos de ordenarlo todo y volverlo a su cauce. Y cuando todos hayan cumplido su misión, la ignorancia habrá desaparecido, el mal ya no existirá y sólo el bien reinará sobre este planeta. (120, 47)

45. Todos los mundos en los cuales mis hijos se están perfeccionando, son como un huerto infinito; hoy sois tiernos arbustos, pero Yo os prometo que las aguas cristalinas de mis enseñanzas no os faltarán, y que con su riego iréis creciendo en sabiduría y amor, hasta que algún día en la eternidad, cuando los árboles estén colmados de frutos en plena madurez, el Divino Hortelano puede recrearse en su obra, probando los frutos de su propio amor. (314, 34)

46. Quiero que al final de la lucha, cuando todos mis hijos se hayan reunido para una eternidad en el hogar espiritual, participen de mi dicha infinita como Creador, teniendo en cuenta que cada uno de vosotros tomó parte en la Obra Divina, construyendo o reconstruyendo.

47. Sólo en lo espiritual encontraréis que de todo lo que he creado desde el principio, nada se ha perdido, que en Mí todo resucita, todo surge y se renueva.

48. Así, si tantos seres estuvieron por mucho tiempo perdidos, si muchos en vez de hacer obras de vida, hicieron obras destructoras, encontrarán que el tiempo de su turbación fue pasajero y que sus obras, por malas que hayan sido, tendrán reparación en la vida eterna, para quedar convertidos en colaboradores de mi Obra incesantemente creadora.

49. ¿Qué serán unos siglos de pecado y de tinieblas como los ha tenido la humanidad en la Tierra, si les comparáis con la eternidad, con un tiempo sin fin de evolución y de paz? Os alejasteis de Mí, en virtud de vuestro libre albedrío y retornaréis inducidos por la conciencia. (317, 17 – 20)

50. Este mundo no es eterno, ni se necesita que lo sea. Cuando esta morada deje de tener la razón que ahora tiene para existir, desaparecerá.

51. Cuando vuestro espíritu ya no necesite las lecciones que da esta vida, porque otras más elevadas le esperan en otro mundo, entonces, con la luz adquirida en esta lucha, dirá: Con cuánta claridad comprendo ahora que todas las vicisitudes de esta vida sólo fueron experiencia y lecciones que Yo necesitaba para comprender mejor. Cuán larga me parecía esa jornada cuando los sufrimientos me agobiaban; en cambio ahora, que todo ha pasado, cuán breve y fugaz me parece ante la eternidad. (230, 47)

52. He recibido el tributo de toda la Creación, desde los astros mayores hasta los seres menos perceptibles a vuestra mirada.

53. Todo está sujeto a evolución, todo camina, todo avanza. Todo se transforma, se eleva y se perfecciona.

54. Cuando haya alcanzado la cumbre de la perfección, mi sonrisa espiritual, como una aurora infinita será en todo el Universo, del que habrá desaparecido toda mancha, miseria, dolor e imperfección. (254, 28)

El canto de alabanza de la armonía restituida de la Creación           

55. En mi Espíritu existe un himno cuyas notas nadie ha escuchado, nadie lo conoce en el Cielo, ni en la Tierra.

56. Ese canto será escuchado en todo el Universo cuando el dolor, la miseria, las tinieblas y el pecado hayan quedado extinguidos.

57. Aquellas divinas notas encontrarán eco en todos los espíritus, uniéndose el Padre y los hijos en ese canto de armonía y felicidad. (219, 13)

58. Quiero en vosotros levantarme triunfador; quiero que vosotros contempléis al Rey de los Ejércitos como a vuestro Padre, victorioso sobre vuestra maldad y a vosotros como soldados llenos de dignidad espiritual, llenos de satisfacción y de paz.

59. Entonces se escuchará el himno de la armonía universal en la mayor de las victorias, de ese triunfo que ha de venir, pero del cual ni vuestro Padre, ni vosotros os enfadaréis de tener vencidos bajo vuestro amor.

60. Nuestros vencidos no serán los espíritus, será el mal, todas las tinieblas, pecados e imperfecciones.

61. El triunfo del Padre estará en la salvación de todos los espíritus retrasados, arraigados en la tiniebla y en el mal.

62. Estáis en un error si creéis que alguno se perderá, dejaría de ser Dios si un solo espíritu no encontrara salvación.

63. Todos aquéllos que vosotros llamáis demonios, también son espíritus que han brotado de Dios y si hoy se encuentran confundidos, ellos también encontrarán salvación.

64. ¿Cuándo será la verdadera luz en ellos? Cuándo vosotros unidos a las legiones espirituales de luz, combatáis su ignorancia y su pecado con vuestra oración y vuestras obras de amor y caridad.

65. La dicha perfecta del Padre y de vosotros, será el gran día del Señor. El festín universal será cuando todos os alimentéis en su mesa con el pan de vida eterna. (327, 47 – 48)

66. ¿No os he dicho que sois los herederos de mi Gloria? Pues sólo falta que hagáis méritos para que sea vuestra y la gocéis.

67. Todo lo que he creado no ha sido para Mí, sino para mis hijos. Yo sólo quiero vuestro gozo, vuestra felicidad eterna. (18, 60 – 61)

68. Toda la fuerza que animó a los seres y dio vida a los organismos volverá a Mí; toda la luz que iluminó a los mundos, retornará a Mí, y toda la belleza que fue derramada en los reinos de la Creación, será en el Espíritu del Padre, y una vez más en Mí, aquella vida se transformará en esencia espiritual, la cual será derramada sobre todos los seres espirituales, en los hijos del Señor, porque de los dones que os di nunca seréis desheredados.

69. Sabiduría, vida eterna, armonía, belleza infinita, bondad, todo esto y más será en los hijos del Señor cuando habiten con Él la morada perfecta. (18, 55 – 56)